viernes, 13 de noviembre de 2009

la casa de suecia

Una de las cosas bonitas de pasar cierto tiempo en un sitio desconocido es ir encontrando lo mejor de: el café más agradable, el camino más bonito al estudio , la mesa más tranquila, la mejor hora del día. De momento, casi todos estos elementos se dan en un momento y lugar concretos: mirando la Casa de Suecia durante el desayuno. A diferencia de otras casas de la Cité Universitaire, tiene un no sé qué de hogar que dan ganas de vivir allí; puede ser su aspecto de casa de muñecas, una cortina estampada en el tercer piso o la impresión de que las hojas amarillas del árbol combinan con las contraventanas azules (amarillo y azul, los colores de ikea, qué casualidad).

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