Una de las cosas bonitas de pasar cierto tiempo en un sitio desconocido es ir encontrando lo mejor de: el café más agradable, el camino más bonito al estudio , la mesa más tranquila, la mejor hora del día. De momento, casi todos estos elementos se dan en un momento y lugar concretos: mirando la Casa de Suecia durante el desayuno. A diferencia de otras casas de la Cité Universitaire, tiene un no sé qué de hogar que dan ganas de vivir allí; puede ser su aspecto de casa de muñecas, una cortina estampada en el tercer piso o la impresión de que las hojas amarillas del árbol combinan con las contraventanas azules (amarillo y azul, los colores de ikea, qué casualidad). viernes, 13 de noviembre de 2009
la casa de suecia
Una de las cosas bonitas de pasar cierto tiempo en un sitio desconocido es ir encontrando lo mejor de: el café más agradable, el camino más bonito al estudio , la mesa más tranquila, la mejor hora del día. De momento, casi todos estos elementos se dan en un momento y lugar concretos: mirando la Casa de Suecia durante el desayuno. A diferencia de otras casas de la Cité Universitaire, tiene un no sé qué de hogar que dan ganas de vivir allí; puede ser su aspecto de casa de muñecas, una cortina estampada en el tercer piso o la impresión de que las hojas amarillas del árbol combinan con las contraventanas azules (amarillo y azul, los colores de ikea, qué casualidad).
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